El amianto en la construcción española: Todo lo que debe saber sobre historia, legislación y retirada
Sí, en el pasado el amianto (conocido en español como amianto o fibrocemento / uralita) también se utilizó a gran escala en la construcción en España.
Según datos del sector español de la construcción y demolición (como plataformas técnicas especializadas y normativa sobre residuos peligrosos), la situación es la siguiente:
1. Periodo de uso
El amianto se utilizó de forma intensiva en España desde la década de 1960 hasta principios de los años 90. El material se procesó principalmente en placas onduladas (conocidas por la marca comercial Uralita), depósitos de agua, revestimientos de fachadas, bajantes y materiales de aislamiento.
2. Legislación y prohibición
- La prohibición: España prohibió definitivamente la producción, comercialización e instalación de amianto en material compacto a partir de diciembre de 2002 (mediante orden ministerial en consonancia con las directivas europeas). Ciertos tipos (como el amianto azul y marrón) ya habían sido prohibidos antes, en las décadas de 1980 y 1990.
- Vida útil: Fuentes técnicas especializadas en la construcción estiman que la vida útil útil del fibrocemento (amianto-cemento) encapsulado o comprimido es de aproximadamente entre 30 y 35 años. Como su uso cesó en 2002, esto significa que prácticamente todas las estructuras de amianto restantes en España ya han superado su vida útil técnica máxima o se encuentran en fase de degradación.
3. Obligación de retirada
Al contrario de lo que a veces se piensa, la legislación española (como la normativa de residuos y de salud pública) no obliga automáticamente a retirar de inmediato el amianto ordinario que se encuentra en buen estado. Sin embargo, su retirada es estrictamente obligatoria cuando:
- El material muestra signos de deterioro, rotura o desgaste (que puedan liberar fibras).
- Se realizan obras importantes de reforma o demolición en un inmueble; en este caso, el amianto debe ser retirado previamente por una empresa especializada y certificada antes de que se pueda emitir la licencia de derribo.